¿Qué desastre es más probable que elimine a más de 10 millones de seres humanos en los siguientes 20 años?

¿El terrorismo?, ¿La hambruna?, ¿Quizás un asteroide? Lo más probable es que sea una pandemia, es decir, una nueva enfermedad mortal que se extiende sin control. Hemos visto recientemente los riesgos del Ébola y la gripe porcina, pero sus efectos palidecen en comparación a por ejemplo la gripe española, que mató al 3% de la población mundial entre 1918 y 1920. Si una pandemia de esa escala sucediera de nuevo hoy, 200 millones de personas morirían…

El mundo apenas está preparado para lidiar con nuevas enfermedades. Muchos países tiene deficientes o inexistentes servicios de salud, las enfermedades pueden propagarse por todo el mundo en cuestión de días debido al tráfico aéreo, los esfuerzos internacionales para limitar su propagación son lentos (si es que se dan), y aún más preocupante, los avances científicos están haciendo más sencilla la creación de nuevas enfermedades mucho peores a cualquiera que la naturaleza pudiera arrojar, deliberada o accidentalmente, sobre nosotros.

En el último post de la organización 80.000 horas, Robert Wiblin, director de investigación de dicha organización, realiza una entrevista con Howie Lempel, quien ha pasado años trabajando en problemas relacionados con la bioseguridad y la preparación ante pandemias con la organización Open Philanthropy Project. En la primera parte hablarán sobre lo preocupante que es el problema de las pandemias, por qué es probable que esté empeorando y qué se puede hacer al respecto. En la segunda parte hablarán sobre lo que una persona podría estudiar y donde podría trabajar para hacer frente a una de las peores amenazas a la que se enfrenta la humanidad.

Algunos puntos clave:

  • Decenes de millones podrían morir durante nuestra vida debido a una pandemia. Quizás incluso mil millones en el peor de los escenarios. Esto presenta un gran riesgo par la estabilidad social.
  • Recientes o históricas pandemias han mostrado que no somos precisamente buenos a la hora de controlar nuevas enfermedades, y que , a menudo, pueden matar a una gran porción de las personas infectadas.
  • Los avances en biología hacen que sea mucho más fácil crear enfermedades altamente peligrosas que podrían ser incluso peor. Regulaciones en bioseguridad reducen el riesgo de que estos peligrosos patógenos escapen del laboratorio (aunque no lo disminuyen a cero).
  • Las instituciones locales e internacionales que abordan el tema de las pandemias dejan mucho que desear. Una rápida respuesta es esencial para detener la propagación, pero toma mucho tiempo regatear para ver quien va a echar una mano. La coordinación entre los diferentes organismos destinados a desempeñar un papel es muy pobre. Además, es difícil transportar personal cualificado y equipamiento a una zona de desastre.
  • Hay muchas oportunidades para reducir el riesgo, a través del gobierno, el sector privado o las organizaciones benéficas. Muchos grupos han propuesto maneras sensatas en que podríamos prepararnos mejor para una pandemia, pero estas sugerencias prácticamente no se están aplicando.
  • Las personas pueden trabajar para hacer frente a las pandemias a través de una amplia gama de especialidades: medicina, investigación biomédica, ciencias sociales, estudios de seguridad, emprendimiento… Se sugieren una serie de lugares para estudiar y trabajar.

Fuente:
Podcast: We aren’t that worried about the next pandemic. Here’s why we should be – and specifically what we can do to stop it.